El día 27 de mayo de 2010, tuvo lugar en el Hotel Wellington , organizado por la Fundación del mismo nombre, la presentación de la novela “El Tacuaral” (XXXIV Premio Cáceres de novela corta 2009) de Virginia Moratiel.

Apadrinaron el acto el Presidente de la Diputación de Cáceres, Juan Andrés Tovar Mena, el economista Carlos Rodríguez Braun y el filósofo y escritor Gabriel Albiac.

Comenzó el acto con la intervención de Juan Andrés Tovar Mena, quién felicitó a la autora por su magnífico libro, a través del cual ha podido conocer la esencia de argentina. Subrayó la importancia de la cultura en la provincia de Cáceres y de sus premios literarios, entre los que destaca el premio otorgada a “El Tacuaral”.

El filósofo y escritor, Gabriel Albiac comentó la importancia del tiempo dentro de la novela, el significado de “El Tacuaral”, un bosque de lanzas laberíntico, que es sospechado por el lector como un lugar luminoso y que se identifica con la muerte, también un pantano, un pantano de almas, donde deben desarrollar sus estrategias los personajes, representa la denuncia del mito, la desesperanza y la resignación.

El economista argentino, Carlos Rodríguez Braun destacó en primer lugar las cualidades de la novela y enfocó su intervención en los mitos que rodean a América latina y especial a Argentina, siempre asociada a la pobreza en el plano económico y a la brutalidad en lo político.

Por último tuvo lugar la intervención de la autora Virginia Moratiel quién comentó que escribió la novela hace más de 20 años, cuando ya viviendo en España quería dar una respuesta a los mitos, a los chistes, que circulan por España sobre los argentinos. Hace un año se dio cuenta de que había un paralelismo entre la situación española de este momento, de incertidumbre y crisis y el momento que refleja “El Tacuaral”.

En su discurso la escritora alentó a la lectura de la novela sin desvelar su trama.

El libro comienza cuando Pablo es despedido de su trabajo y decide, como alternativa a la reacción generalizada de la huída del país, reiniciar su vida en la última propiedad que le queda: una estancia familiar en la que transcurrió parte de su infancia y adolescencia.

El bosque de cañas, el tacuaral constituye una parábola de la historia y la cultura de Argentina, centrándose en dos constelaciones simbólicas que corresponden respectivamente a la naturaleza y el arte: el bosque de cañas gigantes, que da nombre a la estancia, y la literatura argentina, el tango de Discépolo y el cuadro “Desocupados” de Ricardo Carpani.

No encontramos hechos autobiográficos en “El Tacuaral”, el único personaje real es el anciano profesor de historia, Antonio Eugenio Urbaneja, gracias a él el retorno de Pablo se transforma también en un viaje interior de recomposición de la propia vida a partir del caos que surge del corazón mismo de la tierra, resolviendo así el verdadero misterio: la enigmática esencia de argentina.

Para terminar Virginia Moratiel, agradeció la presencia a los invitados, a la Diputación de Cáceres, a la Fundación Wellington, a la familia Moratiel, a la Directora de la Fundación Wellington Silvia Gutiérrez, al Director del Hotel Wellington José Tarín, a Carlos García Ibán y a sus hijos Álvaro y Lucía.

Una vez concluido el acto, se sirvió un cóctel y tuvo lugar un espectáculo de Tango, a cargo del grupo argentino MareleTango, que representó un musical poético y coreográfico, en el que se interpretaron algunas de las obras a las que se hace referencia en la novela.

 

Fundación Wellington
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